Manifiesto

Nacido en el seno de una familia muy humilde de jornaleros en la pedanía de San Vicente, en el municipio de Alconada (Salamanca), Fernando Macarro Castillo más conocido como Marcos Ana, tuvo que dejar la escuela muy pronto para trabajar. La Guerra Civil y la posterior represión de la dictadura le llevaron a canalizar de forma autodidacta a través de la escritura sus ansias de expresarse, lo que inició entre rejas, hasta que pudo salir de prisión en 1961, ya con 41 años.

Su vinculación con Castilla y León es doble: por su nacimiento en un pueblo de Salamanca y por su largo presidio en la Prisión de Burgos, donde permaneció preso desde 1946 hasta 1961 en el penal de Burgos. Cuando se legalizó el PCE, Marcos Ana dió un paso al frente aceptando participar en la candidatura de las primeras elecciones Generales de Junio de 1977, acompañando a Leandro Alzaga, Paco Ubierna y Luís Martín Santos.

Su lucha a través de sus escritos en prosa y verso por la libertad y la emancipación de hombres y mujeres le hicieron labrarse un reconocimiento como símbolo de la cultura y el compromiso social que no sólo trascendió los muros de la cárcel, sino también las fronteras de una España sometida por Francisco Franco.

Las presiones a nivel internacional para que el dictador dejara en libertad al autor, entre otras composiciones de ‘Poemas desde la cárcel’, publicado en Brasil en 1960, ayudaron a que pudiera salir de prisión y marchar a Francia, de donde no regresó hasta 1976.

A su trabajos iniciales le sucedieron otras obras como ‘España a tres voces’, publicada en Argentina en 1963, o ‘Las soledades del muro’, entre otras, hasta que en 2007 publicó sus memorias con el simbólico título de ‘Decidme cómo es un árbol’, biografía cuyos derechos adquirió el director de cine Pedro Almodóvar con vistas a poder utilizarla en un trabajo posterior.

Su trabajo y su obra han sido reconocidos de forma tardía. En 2009 le fue concedida la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2009) y en 2010 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. También en 2010 fue el primer galardonado con el Premio René Bassin de Derechos Humanos, otorgado por el Gobierno vasco. Además fue galardonado con el Premio Castilla y León de Valores Humanos 2013.

Tras 23 años seguidos en las cárceles franquistas, sólo comparable con los 27 años de Nelson Mandela, Marcos Ana recordaba con generosidad, sin resentimiento alguno: “No siento ningún rencor; me sentiría muy desgraciado si así fuera. Al haber sufrido tantas calamidades soy incapaz de generar venganza. La venganza no es ningún ideal político ni revolucionario. La única venganza a la que yo aspiro es a ver un día el triunfo de los ideales por los que he luchado y por los que tanto hombres y mujeres en España perdieron su vida o su libertad”.

Son muchas las razones para que Castilla y León le brinde su reconocimiento:

  • Por su vida: por haber contribuido de forma ejemplar y relevante al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres y las mujeres.
  • Por su lucha contra la injusticia, la pobreza, la ignorancia.
  • Por su defensa de la libertad.
  •  Por su comprensión: “Yo me sentiría completamente desgraciado si después de haber pasado veintitrés años en la cárcel mi única venganza fuera llenar la cabeza de plomo a aquellos que fueron los causantes de que yo dejara media vida y toda mi juventud en la prisión”.
  • Por su integridad: “Si pretendiera saciar con sangre los años que pasé en prisión, me sentiría desgraciado; ni un muerto, ni mil muertos, ni todos los muertos del mundo que pueden devolver a mi estos trozos de mi vida que yo he dejado en los patios y en las celdas de las cárceles”.
  • Por su generosidad: “Lo único que me podría recompensar un poco la vida es ver triunfante los ideales por los cuales yo he luchado, por los cuales ha luchado toda una generación”
  • Por su lucidez: “Si nos sentimos españoles tenemos que cerrar de una vez para siempre este ciclo sangriento, ese hecho terrible de que los españoles cada veinticinco años tengamos que estar degollándonos los unos a los otros. Espero que el futuro de España no sea el futuro de la revancha sino el de la paz y seguridad para todos los españoles”

La figura de Marcos Ana (Fernando Macarro Castillo) ha sido reconocida institucionalmente con varios premios y galardones (1) que han hecho de este poeta español una figura importante dentro del panorama literario y humano español. Marcos Ana representa una España que sufrió la humillación de la derrota en uno de los episodios más tristes de nuestra historia. Él pagó con 23 años de su vida en las cárceles de la dictadura franquista y la construcción, en ese marco de destrucción y tortura, de una personalidad sin rencor, de crecimiento intelectual y de desarrollo del humanismo y la solidaridad, es un pago que recuerdan y vinculan la figura de Marcos Ana con otros personajes mundiales que también sufrieron cárcel y persecución. Ejemplos de estos personajes pueden ser Nelson Mandela o el propio Ghandi.

Sobre ésta idea se desarrolla la postura de reconciliación y paz en pro de la democracia y de las libertades arrebatadas por el franquismo. Marcos Ana expresó esta postura cuando dijo “La única venganza a la que yo aspiro es a ver triunfantes los nobles ideales de libertad y justicia social, por los que hemos luchado y por los que millares de demócratas españoles perdieron la libertad o su vida”.

El motivo por el cual se solicita que Marcos Ana sea reconocido con la Medalla de Oro de las Cortes de Castilla y León a título póstumo, se fundamenta en dos ideas. La primera es que Marcos Ana, o Fernando Macarro, es hijo de esta tierra. Nacido en la pedanía de San Vicente, perteneciente al municipio salmantino de Alconada, aunque vivió su infancia en Ventosa del Río Almar, también en la misma provincia. La segunda es la dimensión que ha adquirido su figura en el campo de la literatura y de la reconciliación que hizo posible la recuperación de las libertades y la democracia en España.

(1)Reconocimientos institucionales a Marcos Ana

  • En 2009, la Universidad de Granada acordó proponer a Marcos Ana como candidato al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia de dicho año. Mostraron su apoyo a la propuesta los premios Nobel José Saramago y Wole Soyinka, escritores como Gioconda Belli y Eduardo Galeano, el cantautor Silvio Rodríguez, el cineasta Pedro Almodóvar, el compositor Eulogio Dávalos, el director del Festival Internacional de Poesía de Medellín, Fernando Rendón o el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
  • El 4 de diciembre de 2009, el Gobierno de España le otorgó la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.
  • El 13 de enero de 2010, Marcos Ana fue el primer galardonado con el Premio René Cassin de Derechos Humanos, otorgado por el Gobierno Vasco, por su actitud al salir de prisión, al defender «la paz y el diálogo» y rechazar «cualquier deseo de venganza».
  • En abril de 2011, el Consejo de Ministros de España le otorgó la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.
  • En abril de 2014 la Junta de Castilla y León le concedieron, junto a Francisco Laína y Marcos Ana, Premio Castilla y León “ex aequo” de Valores Humanos como ejemplo “de las grandes personalidades que supusieron anteponer el porvenir al pasado y lo que está por construir a lo construido”.